En una instalación llave en mano, una sola empresa se encarga de todo: estudio, equipos, montaje, legalización y puesta en marcha, con un precio cerrado y un único responsable. Contratar por fases (o por partidas: equipos por un lado y montaje por otro) puede abaratar algo o permitir repartir la inversión, pero reparte responsabilidades, y cuando algo falla es más difícil saber quién responde. Para una vivienda, lo más sensato suele ser llave en mano, preparada para ampliar.
En esta guía
Cuál elegir
| Tu situación | Modelo recomendado |
|---|---|
| Quieres despreocuparte y una garantía clara | Llave en mano |
| Presupuesto limitado ahora, ampliación prevista | Llave en mano dimensionada para ampliar (inversor híbrido o con margen) |
| Tienes conocimientos técnicos y un instalador de confianza | Por partidas, con contratos claros |
| Quieres comprar los equipos por tu cuenta | Posible, pero complica las garantías y la responsabilidad |
Llave en mano
Ventajas:
- Un único responsable de que todo funcione y cumpla la normativa.
- Garantía de la instalación completa, y la empresa gestiona las garantías de los equipos.
- Legalización incluida: memoria o proyecto, CIE, registro y compensación (ver trámites).
- Más fácil de comparar (ver cómo comparar presupuestos).
Riesgos: pagar por partidas que no necesitas o por equipos de gama inferior si no los especificas. Pide marcas y modelos por escrito.
Por fases o por partidas
Puede significar dos cosas:
- Instalar ahora una parte y ampliar después (por ejemplo, las placas ahora y la batería en dos años).
- Contratar por separado los equipos, el montaje y la legalización.
Ventajas: repartir la inversión, aprovechar que los equipos bajen de precio o adaptarte a cambios de consumo (un coche eléctrico, una bomba de calor).
Riesgos:
- Responsabilidades repartidas: si los equipos los compras tú y falla un panel, el vendedor y el instalador pueden pasarse la pelota.
- Compatibilidad: la batería o los paneles que añadas después deben ser compatibles con el inversor.
- Trámites repetidos: ampliar la potencia exige comunicarlo y actualizar la documentación (CIE y registro), y puede cruzar umbrales (10 kW, proyecto; 15 kW con excedentes, permisos de acceso).
- Deducción de 2026: solo cubre lo pagado e instalado en 2026. Si partes la inversión entre 2026 y 2027, la segunda parte puede quedarse fuera (ver deducción del IRPF).
Cómo preparar una instalación para ampliarla
- Inversor híbrido si prevés batería (ver inversor híbrido).
- Margen en el inversor o un segundo MPPT libre si prevés más paneles.
- Espacio reservado en el tejado y canalizaciones con sitio para más cable.
- Documentación técnica que contemple la ampliación, para que los trámites sean más sencillos.
Fuentes oficiales
- Real Decreto 244/2019 (BOE): comunicación de los cambios de potencia (art. 8.1).
- Ley del IRPF, disposición adicional 62ª (BOE)
Ver también: instalador local o gran empresa · batería sí o no
Preguntas frecuentes
¿El modelo por fases sale siempre más barato?
No. Puede salir más caro si luego hay que cambiar el inversor, volver a tramitar o pagar dos desplazamientos. Ahorra solo si la primera fase ya está preparada para la segunda.
¿Puedo comprar yo los paneles y que me los instalen?
Sí, pero el instalador puede limitar su garantía a la mano de obra, y si algo falla tendrás que reclamar por separado. Además, la instalación debe legalizarla una empresa habilitada.
¿Ampliar la instalación requiere nuevos trámites?
Sí: hay que comunicar el cambio de potencia a la distribuidora y actualizar el CIE y el registro. Si superas los 10 kW o, con excedentes, los 15 kW, los trámites son mayores.
¿Qué debe incluir un llave en mano?
Estudio previo, equipos identificados, estructura, montaje, protecciones, legalización completa (memoria o proyecto, CIE, registro y CAU), puesta en marcha, monitorización y garantía de la instalación por escrito.